Modularización del robot vestible financiado con impuestos públicos
Jaeho Jang, director ejecutivo de la startup 'FRT'
Se disparan las consultas de las empresas para adoptar robots vestibles
[Financial News] "Hasta ahora se ha invertido una enorme cantidad de impuestos públicos en la I+D de robots vestibles. Como miembro clave de esa I+D, quiero lograr como sea comercializarla con éxito, crear un producto n.º 1 y generar empleo para contribuir a nuestra sociedad".
Jaeho Jang, director ejecutivo de la startup de robots vestibles 'FRT', a quien entrevistamos el día 22 en su oficina de Seúl (calle Jagok, distrito de Gangnam), afirmó: "Este año está creciendo con rapidez el número de empresas de sectores muy diversos que quieren adoptar robots vestibles".
Hasta la semana pasada, FRT visitó y asesoró a empresas de sectores muy diversos: mobiliario, electrónica, pantallas, centrales eléctricas, etc.
Se prevé que en el futuro se generalice el uso de robots vestibles en entornos como las fábricas, los centros logísticos, la obra civil, la construcción o los hospitales.
Según la consultora estadounidense BIS, el mercado mundial de robots vestibles pasará de 96 millones de dólares en 2016 a 4.650 millones en 2026. Por su parte, el Fuji Chimera Research Institute de Japón prevé que el mercado crezca de 1,9438 billones de yenes en 2019 a 4,5464 billones en 2025.
■ Solo las funciones que de verdad hacen falta
FRT tiene previsto presentar en abril la 3.ª generación de su robot vestible industrial 'StepUp'. La ventaja de esta 3.ª generación es que, gracias a la modularización, logra a la vez ligereza y menor precio.
StepUp puede fabricarse incluyendo solo las funciones que necesita cada empresa que quiere adoptar un robot vestible. Se acude al entorno de trabajo, se observa y analiza el tipo de tarea y el lugar, y se monta el exoesqueleto incorporando únicamente los componentes necesarios. Así, al prescindir de las piezas innecesarias, se abarata el precio y se aligera el equipo. La 2.ª generación de StepUp pesaba 4,5 kg, pero la 3.ª generación se aligerará hasta 2 kg empleando nuevos materiales.
El director ejecutivo Jaeho Jang explicó: "Antes solo la consultoría llevaba un año y costaba hasta 300 millones de wones, pero ahora es posible diseñar un robot vestible a medida en tres meses por 20 millones".
El coste de materiales del primer robot vestible que el director Jang desarrolló durante su etapa en el KITECH rondaba los 130 millones de wones. El de StepUp no llega ni al 1 %.
La capacidad tecnológica de FRT también es fuera de lo común.
En el KITECH creó en 2014 el primer robot vestible hidráulico del país y ha acumulado un gran saber hacer a lo largo de más de diez años de I+D.
FRT posee tecnología de sensores que reconocen la intención del usuario y tecnología que, a partir de las señales de esos sensores, asiste la fuerza muscular. Cuenta asimismo con tecnología de diseño de circuitos mediante hidráulica, motores o resortes, y con tecnología de diseño de exoesqueletos capaces de moverse con tanta libertad como las articulaciones humanas.
■ Mejor lo óptimo que lo más avanzado
El director ejecutivo Jaeho Jang recordó aquella etapa: "Creía que la mejor tecnología y los mejores componentes traerían muchas ventas, pero se me escapó lo que querían el mercado y los clientes".
Desde sus inicios, FRT ha destacado por su excelente capacidad tecnológica. Fundada en 2015, en 2017 recibió inversiones por un total de 1.300 millones de wones, entre ellos 300 millones de Korea Science and Technology Holdings y 500 millones de K&Investment Partners. Además, en 2017 obtuvo el Gran Premio en el concurso abierto del entonces Ministerio de Ciencia, Tecnologías de la Información y Planificación del Futuro con un robot vestible llamado 'Iron Man de los bomberos del futuro'. También participó y fue premiada en diversos certámenes, como el Gran Premio de Gestión de Patentes de 2018.
Pero entre el laboratorio y el mercado había una gran diferencia. En el laboratorio, el éxito era lograr el máximo rendimiento con los mejores componentes. En el mercado, en cambio, hay que plantearse además si el rendimiento y el precio se ajustan a lo que quiere el cliente.
Aunque en muchos entornos industriales los robots van sustituyendo a las personas, siguen existiendo tareas que requieren la mano humana. El robot vestible que se emplea en esos casos ayuda al trabajador a operar con el mínimo esfuerzo y previene la aparición de trastornos musculoesqueléticos.
Buena parte de los robots vestibles del país tienen fines médicos, como la rehabilitación de pacientes; salvo el Grupo Hyundai Motor, apenas hay todavía empresas que fabriquen robots vestibles para trabajadores industriales.
El director Jang pronosticó: "Como el mercado aún no está maduro, si empresas de riesgo como la nuestra lo vamos abriendo y dándole forma, en el futuro se sumarán pymes, medianas y grandes empresas, y el pastel se hará más grande".
También afirmó: "Por ahora es un producto orientado al B2B y el B2G, pero más adelante planeamos hacerlo más barato y más ligero, un robot que los particulares dedicados a la agricultura o la hostelería puedan comprar y ponerse ellos mismos".

